Los mejores giradiscos para recuperar el genuino sonido de los vinilos

El progreso de la tecnología les logró perder protagonismo en su día, pero han renacido al calor de la melancolia y, paradójicamente, de la modernidad musical. El éxito de los ‘djs’ y el auténtico sonido del vinilo, junto a la melancolia, han hecho de los giradiscos o tocadiscos unos modelos renacidos.

Esa tecnología que les marginó es la que hoy les dota de unas especificaciones técnicas considerablemente más destacadas y diseños mucho más diversos que van desde lo mucho más vanguardista al estilo mucho más ‘retro’.

De este análisis comparativo destacamos el modelo AT-LP120X, completamente manual, de la marca Audio Technica por su solidez y calidad con un precio que, si no barato, resulta realmente razonable para el producto que se adquiere.

Qué es y de qué manera marcha

La definición académica dice que es un sistema de reproducción de sonido analógico que sustituye el tubo de fonógrafo de su antecesor, el gramófono, por un disco.

No obstante, para los no iniciados en tecnología, que una aguja pase por un disco que da vueltas sobre el plato con una cadencia fija y genere música es algo muy próximo a la magia.

En síntesis, hablamos de una transferencia de datos entre el vinilo y el tocadiscos que se concreta en la conversión mecánica del movimiento de la aguja en una señal eléctrica. Afirmemos que la aguja lee los microsurcos que almacenan la música en el disco.

El proceso pasa por la vibración de la aguja y de la cápsula a la que va incorporada en el radical del brazo.

Esta cápsula es un conversor de energía (transductor en lenguaje técnico) que convierte el movimiento vibratorio en ondas eléctricas que van al amplificador.

El movimiento que observamos en los diafragmas de los bafles se corresponde a los movimientos de la aguja en los surcos.

En suma, el tocadiscos es, indudablemente, una obra cima de la ingeniería de sonido que, con sus avatares, transporta prácticamente un siglo (la primera aparición data de 1925) entre los dispositivos electrónicos más populares.

¿Qué partes lo componen?

Distinguimos cinco principales:

  • Plato: La parte más visible y que a veces se usa como sinónimo del aparato. Su base es metálica, ya sea de acero, los más habituales y económicos, o de aluminio que ofrecen mucho más equilibrio y menos vibración, pero que, como resulta lógico, resultan más caros. El plato incluye en el centro una pieza metálica donde se introduce el vinilo y lleva una protección de goma para evitar que se raye y deteriore el disco.
  • Motor: De forma mayoritaria se usa la tracción por correa a fin de que gire el plato. O sea, el motor y el plato van unidos por una correa que rodea la circunferencia y que se pone en marcha en el momento en que se comienza el motor. Los hay de corriente alterna y otros de corriente continua. Sin embargo, alén de estas variantes, al motor hay que solicitarle que gire a la cadencia exacta que demande el disco (33, 45 o, menos frecuente, 78 revoluciones por minuto), que sea estable en su movimiento y, primordial, que sea discreto durante su desempeño. También hay motores de transmisión directa. No emplean engranajes ni elementos intermedios. Con los adelantos de la tecnología han ido ganando solidez hasta el punto de que fueron los favoritos de los ‘djs’ durante mucho tiempo.
  • Cápsula fonocaptora: Como ya se apuntaba, es un transductor que convierte el movimiento mecánico de la aguja en señales eléctricas. Es el cabezal donde va inserta la aguja y, pese a su pequeño tamaño, la parte vital del tocadiscos. Hay tres tipos primordiales:
    • Magnéticas: Las más utilizadas. Compuestas de un grupo imán-bobina y basadas en la variación del fluído magnético derivado del movimiento de la aguja sobre el atravieso del vinilo.
    • De condensador: Tiene dos placas metálicas, una más sólida y otra mucho más blanda que se mueve en el momento en que pasa la aguja provocando una diferencia de potencial. Necesita de corriente continua.
    • De cristal o cerámica: Muy delicadas y poco recomendables para equipos de alta lealtad.
  • Aguja: El lector del dispositivo y el ingrediente que más desgaste sufre y que más de forma frecuente hay que cambiar. En función del material durará más o menos. Si es de zafiro la durabilidad va a ser menor y si la punta es de diamante mayor y más cara, como es evidente. Por la forma de su punta tenemos la posibilidad de distinguir:
    • Cónica: No es la mucho más aconsejable pues frecuenta producir bastantes distorsiones.
    • Elíptica: Se ahorma mejor al surco del disco y, por tanto, optimización la reproducción de sonido.
    • Multirradial: Tiene forma de pirámide invertida y los bordes redondeados. Es la que mejor calidad de sonido proporciona por medio de su lectura por su forma y porque la superficie de contacto es mucho más amplia.
  • Brazo: Su material, diseño y medición resultan indispensables para obtener un buen sonido. Su cometido fundamental es guiar a la cápsula por medio de las ondulaciones del disco. Hoy en día, la inclinación es fabricar brazos que pesen muy poco, pero que, por su parte, sean recios para mitigar posibles vibraciones.

Hablamos de materiales tan poco comunes antes como la madera, el aluminio e incluso el plástico.

Tienen una secuencia de contrapesos para equilibrar la aguja, la cápsula y el soporte y un dispositivo para eludir que el brazo se descontrole.

Asimismo hay que tener en cuenta su forma recta o con apariencia de ‘S’. Estos últimos se han ideado para que el soporte de la cápsula esté lo más recto viable con respecto al radio del disco.

De qué forma calibrar el brazo

Primero, indicar que hay automáticos, que se levantan solos en el momento en que acaba el disco, y manuales con un peso variable en la una parte de atrás.

El ajuste del peso depende en buena medida del estado del vinilo. Si, por ejemplo, el disco está algo curvado es aconsejable poner más peso.

No obstante, con carácter general, la recomendación es ajustarlo con el mínimo peso viable que deje una perfecta reproducción. O sea, en el momento en que más peso se ponga en el brazo mucho más se castiga el disco y, por supuesto, menos dura.

Otro ingrediente a tener en consideración es el nivelador de altura. Hablamos de una palanca que gradúa la altura del brazo y que es el mecanismo mucho más adecuado para desplazar el brazo a través de ella. De esta manera se evitarán rayones al poner la aguja sobre el surco en movimiento.

Para finalizar, si bien no menos esencial, resaltar la utilidad de los gadgets anti-deslizantes (anti-skating) que corrigen las desviaciones de la aguja si se sale del atravieso del vinilo y resbala a uno u otro lado.

Pueden tener una sencilla tecnología, como es una pesa pequeña a un lado del brazo, o una más delicada a través de mecanismos imantados.

Qué tomar en consideración

Tamaño: En tiempos tecnológicos que tienen a la reducción de tamaño, el tocadiscos sigue ocupando el espacio que marca el diámetro de los discos.

Es decir, hay que reservar un buen espacio para instalarlo habida cuenta de que, además, del plato precisa amplificador y bafles para que el sonido llegue al exterior (aunque hay excepciones).

Presupuesto: La horquilla de costes es colosal. Muy favorable entender de forma previa cuáles son las necesidades y si estas se ajustan al dinero que nos tenemos la posibilidad de gastar en esta compra.

All in One: Simple traducción. Todo en uno. Hablamos de dispositivos que llevan ya incorporados todos y cada uno de los elementos para enchufarlo, poner el disco y escucharlo. Muy cómodos por diseño, pero poco aconsejables por calidad de sonido.

Montaje: Los avances tecnológicos lo han simplificado bastante, pero, con todo y como se apuntaba, es importante apreciar este aspecto y el proceso de calibración del brazo.

Cómo cuidarlo

El mantenimiento de un tocadiscos, en especial de su aguja, es un aspecto indispensable para garantizar su buen desempeño y durabilidad.

Limpieza de la aguja: El elemento más delicado y vital para percibir los discos. Su limpieza debe ser tan frágil como lo es el propio ingrediente.
La opción mejor para limpiarla sin que se dañe es recurrir a un bastoncito de algodón empapado en alcohol o en líquido concreto para este cometido.

Fundamental comprobar que, tras el repaso, no queda ningún resto de algodón en la aguja.

Limpieza del aparato: Es recomendable hacerlo con un cepillo de pelo suave y, si se tiene, usar una pequeña aspiradora para quitar cualquier mota de polvo. También se puede llevar a cabo de manera mucho más artesanal con un trapo, que no suelte pelusa, humedecido en agua con jabón.

Limpieza del disco: El vinilo es un imán para el polvo. Para la limpieza en profundidad de los discos hay cepillos destacables o gamuzas captura-polvo que son suavísimas y no rayan la área. Para quien tenga más margen de presupuesto, en el mercado hay distintos kits específicos de limpieza.

Audio Technica AT-LP120X: Solidez y estética a buen precio

Solidez, buena estética, calidad satisfactoria y precio razonable. 4 factores fundamentales que este modelo cumple dentro de la gama a la que forma parte.

Es decir, un tocadiscos para uso familiar ideal para desempolvar los viejos discos de progenitores o hermanos mayores y escucharlos con nitidez y con ese sonido diferencial que solo da el vinilo.

Un dispositivo robusto y pesado, algo que en estos modelos es mucho más ventaja que problema. También lo es para muchos individuos que, como es el caso, sea manual.

De montaje sencillo cuenta con una época de preamplificador que deja, por servirnos de un ejemplo, conectarlo directamente a una barra de sonido. No es la alternativa que mejores posibilidades da, como es natural, pero se puede escapar del paso si no hay presupuesto para otros amplificadores más adecuados.

Aun para llevar a cabo pinitos como ‘Dj’ puede servir ya que el popular ‘scratch’, movimiento hacia delante y hacia atrás del vinilo con los dedos, se recupera muy rápido cuando se suelta el vinilo. No es, en todo caso, su cometido mucho más concreto.

Como objeciones puntuales, quizás la caída del brazo puede parecer algo brusca y, en relación a la conectividad, no posee toma para auriculares.

Denon DP-300F: Sobrio y duradero

Rebajas

Modelo sobrio, elegante y duradero de una de las marcas de referencia en el ámbito. Opta por lo básico con materiales de calidad como en el caso del plato que es de aluminio.

Esto es, es una apuesta por la simplicidad sin que ello vaya en detrimento de la calidad. Sus prestaciones técnicas son muy terminadas con control del deslizamiento del brazo, peso graduable o preamplificador incorporado.

Una de las ventajas del DP-300 F es que es muy adecuado para individuos novatos en el mundo del vinilo. Basta pulsar la techa start para que el tocadiscos se ponga en marcha sin complicación alguna.

Al buen accionar del sistema automático de arranque y parada suma, lo que es más esencial, una calidad de sonido (siempre y en todo momento en función de los amplificadores) muy buena. Proporciona un sonido envolvente y cálido.

Como aspectos mejorables, quizás la cápsula fonocaptora se quede un tanto por debajo de la calidad media del aparato.

En cualquier caso, no tiene que ver con un inconveniente insalvable ya que se puede cambiar exactamente la misma la aguja.

Pioneer PLX-500: Calidad y buena conectividad

Rebajas

Llamativo diseño de otra de las fabricantes punteras. La confiabilidad técnica de la firma japonesa acompaña a un dispositivo que entra por los ojos merced a ese color blanco tan inusual (asimismo lo hay en negro, mucho más convencional).

Sin embargo, es considerablemente más que fachada. Muy robusto de fabricación, ofrece un óptimo sonido. La relación calidad precio resulta bastante interesante.

La nitidez del sonido radica en el sistema de reducción de distorsiones que incorpora que es capaz de anular cualquier ruido adicional y también indeseado que viene de la aguja sobre los vinilos.

Otro de los puntos a poner énfasis es su buena conectividad en tanto que, gracias a su entrada USB, se puede digitalizar la música a través del ordenador.

Entre los inconvenientes, en algunos casos se objeta mucha complejidad en el momento del montaje, eminentemente en la situacion del brazo y sus contrapesos.

Technics SL-1210MK2XG: Alén del ámbito familiar

Entre las fabricantes mucho más presentes y reputadas en el mundo de los ‘Djs’. La solidez tan apreciada en estos aparatos tiene un número: más de 12 kilos de giradiscos que dan idea de su fortaleza. Solo el plato pesa más de 2 kg.

No siempre por pesar mucho más es mejor o más duradero, pero en un caso así sí. La calidad de fabricación de la marca es máxima y este modelo no es una salvedad.

Tampoco lo es su precio que excede con holgura el presupuesto para un dispositivo de tipo doméstico. Se transforma pues en su primordial desventaja.

Una alternativa mucho más orientada a poner música para el resto que para uno mismo. Para ello tiene una gran suavidad en el giro del plato que contrasta con un brazo que puede resultar algo ramplón.

Lenco L-3808: Para aspirantes a ‘Djs’

A pesar de que es rápido, una cualidad que, como se apuntaba, no es de las más apreciadas en los tocadiscos, da buenas posibilidades.

Precaución diseño de aspecto moderno, puede ser una aceptable herramienta para aspirantes a ‘Djs’ (tiene control de tono y luz directa).

El brazo, gracias a su forma de ‘S’, está dotado de una buena seguridad que colabora a obtener un sonido de calidad muy apreciable.

Última actualización el 2021-05-10 at 18:49 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados

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