Las mejores monturas para ir cómodo y seguro a lomos del caballo

Las mejores monturas de caballo
Germán Temprano
Artículo actualizado el 19 de marzo de 2021

La experiencia de montar a caballo es ya de por sí única. Si además puedes persistir en ella practicando la equitación, la comodidad va a ser un aspecto clave para esto. Tanto para el jinete para el animal.

En ese objetivo se enmarca un utensilio indispensable en esta especialidad como es la montura o silla.

De entre las elegidas en esta comparativa ubicamos a la cabeza un modelo de la marca Kerbl por su gran versatilidad y accesible precio.

Acoplarse bien al caballo es fundamental tanto para disfrutar del recorrido o del certamen si charlamos de competición para prevenir entre los riesgos mucho más elevados de esta actividad como son las caídas.

¿Qué es una montura de caballo?

De forma muy resumida, la montura se puede definir como una herramienta de la equitación que deja al jinete domesticar y supervisar al caballo con sencillez, asegurándolo para eludir caídas cuando se vaya a mayor agilidad.

Qué tipos de montura de caballo hay

Hay variadísimos en función del uso que se le vaya a ofrecer. Distinguimos de este modo las siguientes monturas:

  • Inglesa: Se conoce asimismo como montura mezclada o de empleo general. Son las más adecuadas para iniciar. Enormemente polivalente. Cómoda, pequeña y de poco peso. Es la más extendida.
  • De españa: Muy cómoda tanto para el caballo para el jinete. Deja la cruz (prominencia ubicada en la parte previo del espinazo) completamente libre de forma que el animal tiene independencia de movimiento. Se utiliza para paseos largos gracias a un amplio taburete y unos estribos largos que permite llevar las piernas casi estiradas totalmente. Esta postura se agradece bastante en el momento en que se transporta un buen tiempo de monta.
  • Vaquera: Más pequeña que la española, pero igualmente pesada.  Se frecuenta colocar encima de una manta que se pone para que el caballo se sienta más cómodo. Su seña de identidad es el cuerno delantero que es mucho más grande y fuerte que en el resto de sillas puesto que está pensado para el ganado. Para hacerse un concepto gráfica son las de las películas del oeste.
  • Australiana: Parecida a la vaquera salvo por dos diferencias. Una es la profundidad de la silla, mayor en este tipo, y la otra que el cuerno es más pequeño en tanto que en este país la mayoría es ganado ovino con menos fuerza que las reses.
  • De raid: Pesa poquísimo y es muy ergonómica. Asiento holgado y con un acolchado que se extiende a los faldones puesto que está pensada para muy largos recorridos.
  • De doma clásica: Similar a la inglesa, pero con el taburete mucho más ancho y los faldones laterales mucho más largos para que el jinete pueda alargar la pierna. Son muy cómodas.
  • De doma natural: Se restringe a una manta gruesa con hebillas y estribos. Muy fina en tanto que está concebida para hacer más simple el mayor contacto viable entre caballo y jinete. Una silla realmente difícil de manejar sobre todo al galope ya que el asiento no está limitado por lo que el jinete debe tener mucho equilibrio.
  • De salto: La más ligera como es lógico dado el enorme esfuerzo que tiene que hacer el caballo en esta especialidad. El faldón se orienta hacia delante para potenciar el agarre del jinete expuesto a bruscos movimientos.
  • De carreras: La más pequeña y rápida junto a la previo de salto. Estribos muy cortos a fin de que el jinete que coloque de la manera más aerodinámica posible.
  • De polo: Pequeña y con faldón hacia enfrente para permitir la mayor independencia posible de movimiento al jinete para practicar el juego. Se usa con cinchas.

Qué tener en consideración

Resaltamos cuatro aspectos:

– Cuerno: Como ahora hemos detallado, no todas las sillas lo llevan. Dependerá del empleo que se vaya a ofrecer. Las sillas que lo incorporan se manejan y administran mejor. El cuerno viene a ejercer de una especie de volante para marcar la dirección al caballo. Dejan mayor equilibrio. Las monturas que no lo llevan son más simples, con menos agarre y mucho más cómodas tanto para el jinete para el caballo. Pide un mayor equilibrio.

– Peso: Muy variado como se deduce de los muchos tipos ahora detallados. Las sencillos son más ligeras que las vaqueras. Como recomendación general, cuanto menos pesen mejor para el caballo que es quien aguanta los kilos. Las diferencias de peso en función de uso tienen la posibilidad de ser bastante amplias. Como referencia, una de tipo inglés, sin cuerno y acolchada puede llegar a los cinco kilogramos, al paso que una vaquera puede duplicarlo con creces con hasta 12 kilogramos.

– Materiales: También muy diversos. Como recomendación genérica hay que buscar la suavidad de la montura.

– Talla: Se miden dependiendo del peso del jinete. Aportamos las siguientes referencias sobre esto:

  • De 40 a 59 kilos: Talla pequeña para personas delgadas. Muy ligeras para el caballo. La talla mucho más correcta para jinetes de estos pesos es de 15 pulgadas (38,1 cm).
  • De 60 a 85 kilos: Talla mediana. Sobre 16 pulgadas (40,6 cm).
  • De 86 a 110 kilos: La referencia sube en un caso así una pulgada (17 o 43,18 cm).
  • 110 kilos o mucho más: La talla más grande. 18 pulgadas (45,72 cm).

Consejos de limpieza

– Tener a mano todo el material de limpieza: cubo, esponja, jabón neutro, bayetas (húmeda y seca), cepillo de cerdas, uno pequeño de dientes, abrillantador o grasa para la piel…

– Llevar a cabo un primer repaso para quitar la mugre mucho más superficial, caso de la arena o el barro, con un cepillo de cerdas.

– Seguir a un segundo repaso con esponja y jabón neutro para hacer una limpieza más intensamente. Una vez hecho, eliminar los restos del jabón.

– Dejar que se seque bien la montura ya sea al aire libre o con un harapo seco que no suelte pelusas.

– Una vez limpia y seca, el paso siguiente sería la hidratación del cuero para que no se agriete y quede brillante. Puede hacerse con productos destacables, grasa o aceite. Hay que llevar a cabo tanto por el exterior como por el interior. Hay que dejarlo entre un día y 2 tras la app.

– Guardarla una vez terminado todo el proceso. Indudablemente, el más destacable lugar para esto es un portasillas específico. Importante, en todo caso, dejarla alejada de lugares húmedos.

Polivalente y accesible: Kerbl 

Una opción de montura muy polivalente de precio bastante accesible. Es además muy completa con manta, correas y estribos.

Con objeción puntual, la cincha puede resultar algo corta y va a ser preciso una complementaria. Por lo demás, una excelente relación calidad precio.

Buenos materiales, fabricada en cuero negro, y bastante robusta al paso que ligera y cómoda tanto para jinete para caballo.

Por talla puede ser útil para personas corpulentas (es de 17,5 pulgadas o 44,45 cm). Es muy buena para empezar a montar.

Hay que reseñar que, con carácter general, las sillas necesitan asimismo ser domadas y que, por consiguiente, cuanto mucho más empleo se les dé, más ahormada estará a quien la use.

No está entre las mucho más ligeras en esta gama con sus casi diez kilos, pero no va en detrimento del ajuste y la tranquilidad.

Máxima comodidad: Christ 

Máxima tranquilidad a un precio más alto. Si se tiene la suerte de montar a menudo compensará de manera sobrada.

Esa comodidad que lleva como cualidad más destacada es extrapolable al caballo. Mullida y con un diseño que se ajusta muy bien dando una sensación de seguridad añadida muy a tener en consideración.

Excelentes materiales y acabados para una montura que tiene en la larga durabilidad otro de sus aspectos más positivos.

Reporta una interesante sensación de suavidad y movimiento natural a lomos del caballo al que se le libera de mucha tensión muscular, se le evitan rozaduras y se le posibilita la circulación sanguínea.

Asimismo reseñar, aunque pueda parecer un tema menor, que el revestimiento exterior de lana de cordero es extraíble y se puede lavar de forma sencilla.

Entre silla y mochila: Trailmax 500

Una alternativa a medio sendero entre las monturas vaqueras, con cuerno incluido, y una mochila de senderismo.

Muy práctica para largos recorridos puesto que llevas un elevado número de compartimentos en los que se puede guardar desde comida hasta el móvil, botella de agua, la cartera o las llaves.

La parte de abajo tiene un óptimo mullido que favorece la tranquilidad potenciada también por la ergonomía del taburete que, en la talla adecuada, se ahorma muy bien al jinete.

Buenos acabados y hechuras en material de cuero, la silla en sí, e impermeable en el resto.

Para pony: Kerbl Sattelset 

Una opción concreta para que los pequeños y niñas disfruten a lomos de un pony. Viene con estribos y correa para fijar bien la silla al pequeño caballo.

Tamaño reducido y poco peso (no llega a los cuatro kilos), fabricada en buen material y, lógicamente, considerablemente más barata sobre la media de la gama.

El taburete es antideslizante para potenciar la seguridad, un aspecto siempre y en todo momento importante y más tratándose de los mucho más pequeños.

Para graduar bien el ajuste, el sillín cuenta con cierres de velcro.

La excelencia tiene un precio: GCSEY 2020

Cerramos con un caso de muestra de lo ya apuntado en la introducción. Hablamos a la pluralidad de modelos y de costos.

Una alternativa de gran lujo por materiales y diseño ergonómico a un precio fuera de categoría. Artesanal, piel de máxima calidad y ajuste increíble.

El perfecto ajuste beneficia la postura del jinete e impide problemas al caballo. En definitiva, una silla increíble al alcance de determinados bolsillos.

Última actualización el 2021-05-04 at 06:20 / Links de afiliados / Imágenes de la Interfaz de programación de aplicaciones para Afiliados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *