Las mejores mantas eléctricas terapéuticas (almohadilla eléctrica)

Las mejores mantas eléctricas terapéuticas (almohadilla eléctrica)

Sin darnos cuenta, solemos someter nuestro cuerpo a malas posturas, al pasar muchas horas frente al computador, al agacharnos de forma errónea, al sentarnos con la espalda curvada, etcétera.

Asimismo es común que al efectuar pésimos movimientos o si practicamos algún deporte, las contracturas y demás lesiones aparezcan con sencillez.

Las pomadas y cremas musculares no en todos los casos tienen el efecto inmediato o total que aguardamos y por eso el calor de una almohadilla eléctrica se transforma en un buen aliado para aliviar el dolor. Los expertos han sometido al empleo algunas de ellas y, entre otras, nos recomiendan la Beurer Basic.

Rebajas


Beurer Basic 1 Almohadilla eléctrica térmica, transpirable, tacto suave, calentamiento ultrarápido, función apagado automático 90 minutos, lavable, 3 potencias, display iluminado, 40 x 33 cm, blanca


Beurer Basic 1 Almohadilla eléctrica térmica, transpirable, tacto suave, calentamiento ultrarápido, función apagado automático 90 minutos, lavable, 3 potencias, display iluminado, 40 x 33 cm, blanca

¿Por qué una manta eléctrica?

Cuando vemos al especialista, es recurrente que ante una lesión o un mal nos aconseje que apliquemos frío o calor en la zona, dependiendo de la dolencia que experimentemos. Al tratarse de una contracción muscular muscular, entre las advertencias tiende a estar presente la aplicación de calor en la región, puesto que destensa los músculos y asiste para relajarlos.

El calor reduce la rigidez de los músculos puesto que dilata los vasos sanguíneos incrementando el fluído de sangre en la zona con dolencia, y brindándole a los músculos el oxígeno y nutrientes precisos para recobrar su elasticidad.

Las almohadillas eléctricas ayudan con la labor de utilizar calor en la región, pues simplemente lo producen a partir de estar conectadas a la energía eléctrica. Una resistencia en su interior es la responsable de generar éste calor. Es una manera fácil y sencilla de tener un buen fisioterapeuta siempre a disposición cada vez que lo necesitemos.

Podremos tratar con ellas dolencias como artrosis, tendinitis, lumbalgias, ciáticas, dolores menstruales, reumatismos, calambres, etcétera. No tienen que comprenderse como una cura, sino como un procedimiento que asiste para calmar el dolor durante la recuperación si es que esta existe.

Son realmente útiles frente a ciertas lesiones deportivas e incluso antes de los entrenamientos, puesto que asisten a calentar los músculos y eludir espasmos. Si por el contrario no poseemos ninguna lesión pero si las tan poco deseadas “agujetas”, el calor provoca que la acumulación del ácido láctico (causante del dolor) reduzca.

También es verdad que, aunque no son lo bastante grandes como las mantas eléctricas, nos tienen la posibilidad de ser útil para calentar ciertas zonas de la cama antes de irnos a dormir o ponerla entre la toalla que usemos luego del baño, sobre todo en invierno.

¿Qué géneros de almohadillas eléctricas hay?

Algunas almohadillas van a poder tener más o menos características en relación el modelo y la marca, pero la una gran diferencia entre ellas se debe a su forma, ya que en dependencia de de qué manera ésta sea van a ser mejor para una u otra región del cuerpo.

Rectangulares: se usan de forma general pero sobre todo en la región de la espalda, las piernas, los brazos y el abdomen. Son las más comunes y en relación la marca, incluso las más económicas.

Para dolores cervicales y de espalda: las almohadillas en forma de chaleco se amoldan cubriendo la integridad de la espalda, en cambio las de cervicales tienen un diseño que deja adaptarse por completo a todo el cuello y los hombros. Normalmente, llevan tiras flexibles que ayudan a la sujeción de la almohadilla al cuerpo.

Para las lumbares: Un tanto mucho más largas que las rectangulares, admitiendo abarcar completamente la zona. Tienden a ser muy utilizadas en casos de pinzamientos y lumbagos.

Puntos a tener en cuenta en una almohadilla eléctrica

No todas las almohadillas tienen la misma medida y el mismo formato. Las más habituales son las que tienen forma rectangular, generalmente de 30 x40 cm; pero ya sabemos que hay otras específicamente diseñadas para la región lumbar o la cervical y cuya principal ventaja es utilizar el calor de manera mucho más localizada.

Para poder producir el calor, la almohadilla se vale de la electricidad, esto hace que cada modelo tenga una capacidad particularmente, pudiendo obtener en menor tiempo mayores escenarios de temperatura; asimismo es cierto que va a haber que tener en cuenta que cuantos más vatios tenga mayor será su consumo eléctrico, generalmente entre 50 y 120 W. Lo ideal es encontrar un balance entre una potencia elevada y un menor consumo asociado.

La terapia con estas almohadillas radica en la aplicación de calor, admitiendo que los músculos se relajen calmando de esta manera las enfermedades. En la mayoría de los modelos, el calor se regula a través de un selector de temperatura, de esta manera podremos escoger aquella que mejor se ajuste a nuestra tolerancia, o aun usarlas a baja temperatura en verano, ya que enfermedades podemos tener todo el año.

Lo ideal es que la temperatura se alcance en poco tiempo, para notar los efectos del calor y aliviar la dolencia lo mucho más pronto posible. Igualmente esencial es que se distribuya de forma traje por toda la almohadilla para confirmarnos de que el calor llegue con la misma intensidad a toda la zona de dolor.

El material de la funda de la almohadilla no solamente nos brindará confort durante su empleo, sino que al mismo tiempo conservará mejor o peor el calor, o hará que la almohadilla sea transpirable o no. Los tejidos sintéticos tienden a ser transpirable y conservar mejor el calor, aunque al no ser tolerados por todas las pieles, hay otras opciones con fundas de algodón.

Sea cuál sea el material de la funda, lo idóneo es que tengamos la posibilidad retirarla para poder lavarla. No es de esta forma en todos y cada uno de los modelos, así que si pretendemos utilizar cremas o lesiones para tratar la zona junto con el calor, que la funda sea lavable es prácticamente un imprescindible.

Si pretendemos usar la almohadilla en una región en la cual quizás no se pueda respaldar sin que al desplazarnos se resbale, hay algunos modelos que traen unas cintas de sujeción, que permiten sostener la almohadilla y cambiar de posición con toda sencillez.

La seguridad no es un tema menor, tratándose de un aparato que va conectado a la corriente eléctrica, genera calor y además de esto está en contacto con nuestro cuerpo. Por poner un ejemplo, la función de apagado automático hace que al cabo de cierto tiempo la almohadilla se desactive, evitando así que prosiga generando calor sobre la zona y previniendo probables quemaduras o aun incendios, si por algún abandono la dejamos sobre el sofá.

La mejor manta eléctrica: Beurer Basic

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Beurer Basic 1 Almohadilla eléctrica térmica, transpirable, tacto suave, calentamiento ultrarápido, función apagado automático 90 minutos, lavable, 3 potencias, display iluminado, 40 x 33 cm, blanca


Beurer Basic 1 Almohadilla eléctrica térmica, transpirable, tacto suave, calentamiento ultrarápido, función apagado automático 90 minutos, lavable, 3 potencias, display iluminado, 40 x 33 cm, blanca

Si tuviésemos que pensar en una marca que fuera sinónimo de cuidados en la salud, indudablemente una de ellas sería Beurer. Del género de almohadillas rectangulares con medidas de 44 x 33 cm, que deja abarcar la región de la espalda, piernas, brazos y abdomen sin problema.

Lo que más les ha gustado a los especialistas es la textura acolchada de la almohadilla, muy suave pero al tiempo confortable. Las puntas redondeadas y ribeteadas, evitan roces molestos y contribuyen al confort durante su empleo. Aun el material es transpirable.

Su capacidad de 100 W es más que bastante para que coja temperatura en poco tiempo. Ciertos expertos afirman que las temperaturas de la almohadilla no son muy altas pero que alcanzan para aliviar dolores, puesto que hay otros modelos con temperaturas considerablemente más altas, pero que su empleo a altas temperaturas puede no ser placentero.

Gracias al mando incorporado, tenemos la posibilidad de ir regulando la temperatura durante el uso; sobre todo por el hecho de que al principio puede que optemos por temperaturas altas, pero luego al ir acumulando calor en la región seguramente bajemos la potencia de la almohadilla. Además de esto, podemos adaptar la temperatura de acuerdo a nuestra propia sensibilidad corporal.

La seguridad es algo que la marca siempre contempla en sus productos y la almohadilla no es la excepción, tras 90 minutos de uso se desconectará de manera automática merced a la tecnología BSS (Beurer Safety System), evitando de esta forma quemaduras en la piel o accidentes producidos por exceso de calor. Para aquellos que estén pensando en utilizarla al momento de proceder a la cama, gracias a ésta tecnología tienen la posibilidad de llevarlo a cabo sin problema.

Da igual qué alejado tengamos el enchufe, gracias a su cable de 2,30 mts vamos a tener distancia mucho más que bastante para conectarla a cualquier interruptor.

Una de las virtudes es que la almohadilla es lavable a máquina merced a su cable extraíble, y para ello debemos utilizar programas cuya temperatura no pase los 30º; algo que se agradece dado su color claro que es mucho más proclive e mancharse con facilidad.

Su precio es de cerca de 20€, muy económica tratándose de una almohadilla de una buena marca.

Otras opciones

DAGA

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Daga N4 Textil Class - Almohadilla Térmica, 120W, 4 Temperaturas, Autoestop 8h, 3 Tiempos Programables, Autotest, Calentamiento Rapido, 100% Algodon, color Blanco, 70x46


Daga N4 Textil Class – Almohadilla Térmica, 120W, 4 Temperaturas, Autoestop 8h, 3 Tiempos Programables, Autotest, Calentamiento Rapido, 100% Algodon, color Blanco, 70×46

Con el respaldo de otra buena marca española, DAGA ha diseñado esta almohadilla para todos aquellos que necesiten alivio corporal.

Sus medidas son de 70 x 46 cm y deja ajustarse de manera perfecta alrededor de nuestro cuerpo. Además, el material con el que está confeccionada es muy suave al tacto.

Tiene una aceptable potencia de 120 W, más que suficiente para aportarnos calor en la zona dolorida sin llegar a quemarnos. Aun tiene un mando que nos deja seleccionar entre tres escenarios de temperatura.

La seguridad no debe preocuparnos, puesto que también cuenta con apagado automático tras 8 horas de empleo, y una disminución de la temperatura a los 90 minutos. Asimismo está permitida para la lavadora.

El precio de esta almohadilla ronda los 60€, algo cara pero indudablemente una aceptable opción que durará varios años.

Ufesa AL5544


Ufesa Almohadilla Cervical Larga de 100W


Ufesa Almohadilla Cervical Extendida de 100W

Si preferimos una alternativa afín a la Bosch, pero que sea lavable, entonces deberemos optar por la almohadilla Ufesa, si bien para ello hemos de estar dispuestos a pagar los 40 € para hacernos con ella.

Su ancho es un tanto menor, pero su largo un tanto mayor en comparación con la Bosch, de unos 56 x 40 cm aunque de todas formas se adapta a la región lumbar sin problema.

Suavísima al tacto merced a la funda polar en su parte exterior, pero lo suficiente elástica por su cara interior para que podamos movernos con ella puesta. Incluso la medida de su cable es de 2,4 metros dándonos más independencia de movimiento.

Con una capacidad de 100 W más que suficiente para repartir el calor de manera homogénea, podremos escoger la temperatura que mucho más nos agrade merced al selector de tres niveles; además de esto al cabo de 90 minutos se apaga de manera automática como medida de seguridad.

Como accesorio plus incluye una bolsa de guardado, que viene realmente bien si nuestra intención es llevarla con nosotros en los viajes.

Medisana


Medisana HP 622 almohadilla de calor para el hombro y el cuello, poncho de calor con 6 ajustes de temperatura, protección contra el sobrecalentamiento, desconexión automática, lavable - Gris


Medisana HP 622 almohadilla de calor para el hombro y el cuello, poncho de calor con 6 ajustes de temperatura, protección contra el sobrecalentamiento, desconexión automática, lavable – Gris

Si por contra, sufrimos mal en la región cervical más que en la lumbar, entonces es de nuestra conveniencia decantarse por esta almohadilla Medisana.

Al colocarla ocupará gran parte del cuello, hombros y la mitad superior de la espalda. No tiene velcro ni bandas elásticas, sino se sosten a través de un botón que deja regular el cierre de la almohadilla a fin de que se ajuste a nuestro cuerpo.

Vamos a poder regular la temperatura de acuerdo a 6 niveles, el doble de opciones que en el resto de las almohadillas. Para los expertos esto es un gran aspecto, ya que es muy complicado manejar elevadas temperaturas en zonas tan cercanas a la cabeza, una excesiva aplicación de calor puede ocasionar problemas. Tener la posibilidad de regular ampliamente la temperatura que mejor se ajuste a nuestro cuerpo, es algo que se agradece.

De todas y cada una formas, tiene apagado automático a los 90 minutos, por si nos relajamos bastante y nos olvidamos que la llevamos puesta.

Es muy suave al tacto y tiene la gran ventaja de que se puede lavar en la lavadora.

El cable nos dejará movernos sin inconveniente en un espacio reducido, su longitud es de unos 2,20 metros.

El precio de la almohadilla es un poco superior al resto, girando los 35 €.

Hosome


Hosome Almohadilla Térmica Eléctrica para la Espalda, Hombros y Cuello Calentado, Manta Electrica con Tecnología de Calentamiento Rápido con 6 Calentamiento Niveles, Esterilla Electrica 60x90 cm


Hosome Almohadilla Térmica Eléctrica para la Espalda, Hombros y Cuello Calentado, Manta Electrica con Tecnología de Calentamiento Veloz con 6 Calentamiento Niveles, Esterilla Electrica 60×90 cm

Si nuestros dolores se turnan la espalda, estando presentes un día en la cintura y al otro en los hombros, lo destacado es hacernos con una almohadilla para la espalda como la de Hosome.

Por norma general su tamaño abraca desde la parte alta del cuello hasta la parte más baja de la espalda, en relación claro, del cuerpo de cada uno. Para que tengamos una idea mucho más aproximada sus medidas son de 60 × 90 cm.

Tanto la textura despacio al tacto, el acolchonado e inclusive el acabado ribeteado es muy afín a la Beurer, realizando una experiencia de confort su uso. Se sosten a nuestro cuerpo a través de unos botones en la parte del cuello, y con una cinta para la cintura. Ciertos expertos afirman que en la parte de los hombros, la almohadilla no queda completamente adherida al cuerpo, haciendo que se pierda un poco de calor y que la zona no reciba la temperatura de forma uniforme.

Su potencia de 100 W permite seleccionar a través de el mando entre 6 escenarios de temperatura, y podemos ver que temperatura hemos seleccionado en el visor LED que trae incorporado el mando; algo que se agradece sobre todo para su uso por la noche o para las personas cuya vista no les deja ver los números con total facilidad. De la misma el resto de almohadillas tiene apagado automático tras 90 minutos.

Su cable de 2,5 metros es extraíble, haciendo que la funda de la almohadilla se pueda lavar sin problema en la lavadora.

El valor de esta almohadilla es algo alto, puesto que prácticamente alcanza los 40€.

Última actualización el 2021-05-04 at 11:49 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la Interfaz de programación de aplicaciones para Afiliados

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